Las 8 claves para la gestión eficaz del cuidado de uno mismo en emergencias y desastres.

A continuación, presentamos consejos psicológicos para la gestión exitosa del cuidado de uno mismo en emergencias y desastres.  El texto es de Claudia Sánchez Musi, Coordinadora de  Iniciativa CADENA en Los Cabos, psicóloga clínicia y psicoterapeuta especializada en Psicología de Emergencias y Desastres.    

La importancia de contenerte y cuidarte

La mayor parte de la gente cree que es buena apoyando y acompañando a sus amigos, y familia, pero ¿por qué somos tan malos a la hora de estar ahí para nosotros mismos?

Muchas veces no podemos hacer nada para que el otro no sienta dolor, para rescatarlo. No podemos cambiar lo que sienten. Lo que podemos hacer es acompañar, estar presentes Cuando nos vemos en la necesidad de acompañar a alguien que sufre o está pasando por un fuerte dolor (ya sea físico o emocional) aprendemos también acerca de la importancia de contenernos a nosotros mismos.

¿Pero, qué es contenerse a sí mismo?

Contenernos tiene que ver con enfrentar nuestros errores sin juicio ni crítica. Implica mirarte desde el amor. Hacerte amigo de tus miedos. Contenerte te da la posibilidad de revisar tu dirección. Sabiendo qué o quién es el conductor de tu vida; para ajustar el curso, cuando lo necesites.

¿Qué necesitas desarrollar para cuidarte a ti mismo de manera efectiva?

  1. Auto-observación

Me conecto con mi interior y con mi cuerpo – me escucho – me respeto – atiendo mis necesidades.

  1. Apertura

Reconocer mi Misión. Todos venimos con ciertos dones y talentos aquellos a través de los cuales servimos con amor al mundo. Cuando nos abrimos a aceptar nuestra misión, a darnos  a través de estos dones, es importante también observar los desafíos que vienen implícitos. En el campo humanitario, el don más grande que es darse al otro, pero puede transformarse en una situación negativa si no te das a ti mismo.

  1. Sintonización emocional

Registrar las situaciones que vivo como conflictivas, reconocerlas y expresarlas de forma sana.

  1. Conocer mis mecanismos de defensa

Trabajar con la excesiva racionalización y negación. Reconocer lo que siento y expresarlo.

  1. Actitud preventiva

Pedir ayuda cuando la situación me rebasa. Todos necesitamos ayuda. Aceptarlo nos abre al flujo de la prosperidad porque nos recuerda que no solo estamos aquí para dar. Es vital saber reconocer cuándo necesito ayuda física y emocionalmente.

  1. Auto liderazgo

Salir de la postura “víctima, sacrificio, rescatador” y estar dispuestos a elaborar un plan para modificar las situaciones para atender tus necesidades y cuidarte.

  1. Fortalecimiento del amor a uno mismo vs narcisismo

Aprender a diferenciar el amor a uno mismo del narcisismo. Darse cuenta que creerse un héroe no es lo mismo que realmente amarse. El amor a uno mismo incluye la aceptación de nuestros errores y áreas vulnerables.

  1. Humildad

Me reconozco humano, vulnerable y con necesidades. Por lo tanto, me hago responsable de mí mismo y de satisfacer esas necesidades. Es normal que en el ámbito humanitario la emergencia nos rebase, tener humildad para aceptarlo no nos hace chicos, ¡nos hace grandes!