Día Internacional de la Salud Mental

El impacto de un desastre natural trasciende lo meramente físico. Un sismo, un incendio, una inundación o una erupción volcánica, deja en las víctimas una huella indeleble, sobre todo cuando se ha perdido una casa o a un ser querido.  En el nivel más básico, somos criaturas de hábito, gracias a ciertas rutinas generamos un sentimiento de seguridad y confort. Cuando estas prácticas son afectadas por desastres naturales, prevalece un sentimiento de confusión y desamparo.

A lo largo de nuestros 12 años en experiencia humanitaria, hemos presenciado en carne propia el impacto que los desastres tienen en la vida psíquica del individuo y la colectividad. El estrés post-traumático se debe de atender inmediatamente, aunque no se soluciona a corto plazo.

“Uno llega a la zona de desastre y atiende necesidades básicas inmediatas: agua, calor, refugio. La información tranquiliza, el contacto con el otro genera una sensación de calma”,  comenta Liora Pupko Sissa, Coordinadora del área de Psicología de CADENA.

Bajo la tutela de Pupko, CADENA realiza tres tipos de intervenciones en comunidades afectadas:

  1. Primero auxilios psicológicos: enfocados en resolver las necesidades más imperantes en las primeras 72 horas después de una crisis.
  2. Atención post-crisis: enfocado en aliviar el trauma infantil por medio de “Mi Libro de Resiliencia”, un recurso para niños de 5 a 15 años.
  3. Seguimiento a largo plazo: estancias a largo plazo en comunidades afectadas y continuidad de casos.

Más allá del sector de desastres, en CADENA reconocemos que la salud mental es un tema de urgencia a nivel internacional. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, 450 millones de personas sufren de algún trastorno mental o de conducta. Una de cada cuatro familias tiene por lo menos un miembro afectado por un trastorno mental.

Sin embargo, según Liora Pupko, en México sigue habiendo muchos tabúes sobre el tema: “Así como en los desastres existen mecanismos de prevención, existen mecanismos de prevención de salud mental—hacer ejercicio, meditar, etc— que se pueden desarrollar para ser más resistentes frente a futuras crisis.”