El sismo. Testimonios de nuestros rescatistas.

Hace exactamente un año nuestro Go Team, el equipo de rescatistas de CADENA, salía de nuestra central para atender a aquellos que se encontraban bajo los escombros.  Conformado por más de treinta personas, es el único equipo que cuenta con la tecnología de Life Locator, esencial para localizar latidos de corazón.

Como señal de agradecimiento, decidimos plasmar aquí dos de sus testimonios:

Wolf con nuestro perro Enzo buscando vidas en un edificio colapsado.

Wolf Kisel Laska: sub-director del Go Team 

“Yo estaba en mi oficina en el piso 12 cuando empezó a temblar. Supe inmediatamente que había sido grave, por eso fui a recoger a Enzo, nuestro perro rescatista, y me fui hacia las oficinas de CADENA.

Fui parte del primer o segundo equipo que salió.  El primer lugar en el que me tocó trabajar fue en el edificio colapsado en el centro. El rescate proseguía así: yo le daba una instrucción a Enzo y el perro va olfateando; cuando hay una víctima, ladra o se sienta. No puede haber ninguna persona en el lugar, ya que el perro confunde a las personas con las víctimas.

Durante los siguientes días iba con una ambulancia de un lugar a otro, y, para serte sincero, no tengo una recolección de dónde estuve, exáctamente. Trabajábamos en el día, ya que el perro tiene que descansar por lo menos 8 horas para ser eficiente. Así estuve hasta el viernes, cuando serví de enlace, traductor y coordinador de logística para el equipo de rescate que venía de Israel.”

Miembros del Go Team trabajan sobre una estructura colapsada.

Ivan Rodarte: Coordinador de capacitación del Go Team. 

“Me encontraba justo en las oficinas de CADENA,  regresando de un simulacro en una escuela judía .Una vez que se terminó empezamos a recibir información sobre estructuras colapsadas. Nos contactamos con gente del CENAPRED, del C5, de la Cruz Roja y, a partir de ahí, decidimos movilizarnos.

Cuando se activa la emergencia hacemos el llamado a todos los brigadistas y rescatistas. Tuvimos una asistencia de 15 elementos de rescate en los primeros 15 minutos. De ahí salieron las primeras dos células de trabajo. Las primeras fueron a Rebsamen y la segunda fue a Chimalpopoca, en el centro. Tuvimos contacto con las ambulancias Hatzaláh para hacer movimiento de personal.  En la noche decidimos agruparnos en el centro de comando que teníamos en la calle de Veracruz 62, Col. Condesa.

Reiniciamos labores de rescate el día siguiente; en mi caso, en el edificio de Álvaro Obregón.  En esa célula del segundo día encontramos a tres personas con vida: Lucía, Paulina e Isaac— se encontraban en una misma área, protegidos por una pared de tablaroca bastante fina. Estuvimos laborando el resto de las noche para poder sacarlos. A las 12-1am se solicitó un relevo y se quedaron trabajando células de otro grupo de rescate. El resto de los días se trabajó con el ejército israelí.

Yo estuve hasta el tercer día en Álvaro Obregón, donde encontramos algunos cuerpos sin vida. Ese día fui al centro de mando para hacer movimiento y seguir cambiando grupos de rescate, fui apoyo logístico y estratégico y dejé la parte operativa. Me incorporé al quinto día para ver cómo estaban las personas en el edificio de Amsterdam.

Algo que nos debe de quedar muy claro al Go Team es que fue una emergencia que creció la institución y nos puso a prueba. Necesitamos profesionalizarnos más, practicar más y no bajar la guardia.”