Yael Yaffe Shveid

Dir. Formación México, CADENA

Cercana la fiesta de Pesaj siempre es un buen momento para pensar en el profundo y complejo concepto de libertad. Como cualquier palabra, su capacidad de significar se va transformando con los años; aunque nunca deja de conectarnos con periodos de nuestra historia y cultura, como el episodio del pueblo judío en Egipto y su salida hacia Eretz Israel.

Aprovecho este tema para que compartamos un proyecto de CADENA que aporta a la libertad de las mujeres, particularmente en comunidades alejadas de las ciudades y en algunos casos con escasos recursos. 

Las mujeres tenemos distintos aspectos de nuestra vida en común sin importar en dónde vivamos o qué hagamos en nuestro día a día. Uno de estos aspectos es la menstruación, un tema cada vez más visibilizado que va saliendo de las sombras del tabú y del silencio. Un proceso mediante el cual podemos comprender nuestros cuerpos, entendiendo que la menstruación forma parte de nuestro ciclo de vida y de nuestra fisiología humana. 

Como mujeres sabemos que los días de nuestro periodo pueden ser difíciles por malestares y diferentes cambios que ocurren en nuestro cuerpo. Pero ahora las invito a imaginarse, ¿cómo se sentirían si no entendieran por qué ocurre ese sangrado en su cuerpo mes con mes?, ¿cómo se sentirían si no tuvieran toallas femeninas para poder vivir rutinariamente esos días? La realidad es que en muchas comunidades hay un desconocimiento sobre cómo funciona el cuerpo de la mujer y el ciclo de la menstruación, además de que debido al costo de las toallas sanitarias muchas veces éstas no pueden adquirirse. 

Entonces nos vienen muchas preguntas a la cabeza: ¿cómo sobrellevaban su menstruación esas mujeres que no cuentan con un artículo sanitario que las ayude? Las respuestas son diversas: en algunas comunidades se utilizan telas o trapos, en otras las mujeres pueden llegar a ponerse hasta tres faldas una sobre otra para no mancharse e incluso hay algunas mujeres que no salen de su casa en ese periodo para evitar el riesgo de mancharse en público. 

¿Cómo sería nuestra vida si tuviéramos que quedarnos en casa cada vez que nos viniera la menstruación? De acuerdo con un dato de la ONU en el 2018, una de cada diez niñas abandona la escuela por problemas relacionados a la menstruación. Una niña pierde en promedio 24 semanas de escuelas durante la secundaria por no tener ingresos suficientes para comprar toallas femeninas. En una familia cuyo ingreso es de salario mínimo la compra de toallas representaría el 10% de su ingreso mensual, convirtiendo la decisión de compra de toallas femeninas en una decisión complicada y difícil.

Ahora pongan su mente en blanco por un momento. Imaginen que las mujeres de la comunidad se reúnen para platicar sobre sus quehaceres, sus hijos, sus preocupaciones… y mientras tanto van cociendo toallas sanitarias ecológicas, que son de tela y podrán utilizar por años. Con tan solo tres pedazos de tela, un botón, una aguja y un trozo de hilo este problema puede empezar a solucionarse. 

En CADENA visitamos comunidades para hacer nuestras Brigadas de Bienestar y mientras tanto, buscamos formar estos círculos de mujeres en donde se pueda hablar sobre qué es la menstruación, la importancia de decir “no” ante la violencia hacia la mujer, el valor que tenemos como madres de familia y sobre todo como individuos para nuestras comunidades y para nosotras mismas. Al principio puede ser que nos reunamos de forma tímida, pero mientras vamos cortando tela, ensartando agujas y cociendo, pacientemente nos unimos.