Asi fue. Crónica de la misión a la Sierra Tarahumara.

Salomón Shabot se sentía mal un día antes de partir a la misión de CADENA a la Sierra Tarahumara. A pesar de tener alta temperatura y síntomas de malestar agudos, el estudiante universitario decidió participar.

El 5 de agosto, se reunió con un grupo de veinte voluntarios—entre ellos un pediatra, un dentista, un médico general y una ginecóloga— en el aeropuerto de la ciudad de México para tomar un avión hacia Chihuahua.  A lo largo de dos días, recorrieron cientos de kilómetros de la Sierra Tarahumara, encontrándose con comunidades remotas sufriendo de desnutrición, falta de atención médica y pobreza extrema.

Sirviéndose de una interprete del Tarahumara al español, y en colaboración con el Banco de Alimentos de Chihuahua, el grupo hizo entrega de despensas básicas, además de consultas médicas y dentales.   «Lo que más me sorprendió fue el alto índice de diabetes” comentó Victoria Mitrani, que apoyó a los doctores, “también había muchas personas con problemas de los ojos.»

Por suerte para Salomón, el pediatra de la misión, el doctor Manuel Mochón, había sido también su doctor cuando él era niño. Después de una rápida consulta en el camino, Salomón se sintió mucho mejor y decidió ayudarle en su labor.  «Entre los que atendimos» comenta, «recuerdo a un señor que caminaba ocho horas diarias por la sierra y que, como no podía cargar agua, tenía que tomar la que encontraba en el camino. Estaba muy enfermo del estómago.»

«En algún momento dejó de servir la señal del celular,»comenta la doctora ginecóloga Maria Carmen Rosano, «no teníamos la tecnología a nuestras manos. En ese momento los 20 voluntarios nos vimos frente a frente. El no tener la tecnología hizo que tuviéramos más contacto. Que nos escucháramos, que platicaremos en los trayectos. Aprendimos de todos.»

Indígenas Tarahumaras recibiendo ayuda de voluntarios de CADENA.

Las comunidades eran tan remotas que muchas personas se desplazaban hasta cuatro horas para encontrarse con el grupo de CADENA, que el segundo día realizó consultas a pesar de una fuerte lluvia. Fue, para muchos, su primer encuentro con un dentista–y, a pesar de que se había terminado la anestesia, muchos optaron por continuar con operaciones como el retiro de muelas.   

En total se realizaron 195 consultas y se entregaron 2938 despensas, beneficiando a 15195 personas de las comunidades de Ocobeachi, Tierra Blanca Nopalera Pitorreal, Agua Zarza, Monterde, Nacarare, Coraraibo, Huateachi, Mesa de los Conejos, Cienacita de Bustillos, Basoriachi, La Carrera, Bajios, Batosagachi, Bajios de Pitorreal, Puerto Chiquito, Tahonitas, Rosaravo, Veronica, El Coposo, Guajipa, Sapareachi, Hormigueros, Temoris, Sancillo, Tegorachi, Tepochique, Julio Ornelas, La Estacion y Los Llanos.

«Trabajamos con felicidad porque compartíamos las mismas herramientas» comenta la doctora Rosano, «el amor, el respeto, la ayuda a los demás, la solidaridad y la justicia.»