La interiorización de la violencia

A continuación, presentamos una reflexión en el marco del Día Internacional de la No Violencia.  El texto es de Claudia Sánchez Musi, Coordinadora de  Iniciativa CADENA en Los Cabos, psicóloga clínicia y psicoterapeuta especializada en Psicología de Emergencias y Desastres.    

 

En el centro de la no violencia se alza el principio del amor.

Martin Luther King, Jr.

 

 

¿Qué es para ti la violencia?

Cuando escucho o leo la palabra violencia se me eriza la piel: mis oídos recuerdan la última noticia sobre feminicidio que escuché en la radio; mi cuerpo brinca al recordar la última escena que presencié hace apenas unas semanas en la ciudad de México. Un hombre gritaba violentamente y golpeaba a sus hijos mientras su mujer no hacía nada. Sin poder tolerar la situación, llamé al policía, pero me di cuenta de que, para el resto de los vecinos, esa era una escena “normal”…

La normalización de violencia

La violencia, el daño y el maltrato están tan normalizados que a simple vista no los reconocemos. Insultos, desvalorizaciones, agresiónes activas o pasivas, y actos de humillación nos parecen formas comunes de relacionarnos, de vivir en pareja, en familia, y en el trabajo.  La violencia está tan normalizada e interorizada que, cuando escuchamos la palabra, tendemos a proyectarla fuera de nosotros mismos. Es algo que pasa “afuera”…

De acuerdo con la autora Fina Sanz, deberíamos de educar no en la premisa de “erradicar la violencia” sino en la de aprender el buentrato en todos sus niveles. El maltrato entre las personas y hacia uno mismo se vive en cuerpo y alma. La violencia es una espiral que destruye, enferma y genera patrones que se convierten en guiones de vida personales y sociales.

La mayor parte de los malos tratos no son reconocidos ni por la persona que los ejerce, ni por quien los sufre.

En su dimensión social, el maltrato se constituye y se mantiene a través de una estructura de dominio/sumisión que genera relaciones de poder, de mal trato, y valores como la violencia, la lucha, la guerra, la competencia, etc.  En su dimensión relacional esta estructura de poder/dominio/sumisión se produce en las relaciones y los vínculos.

Lo más dificil es reconocer que hemeos interorizado la violencia social, aunque, conscientemente, la rechacemos o critiquemos.

La invitación de este día es a mirar profundo

¿Cómo te tratas a ti mismo?¿Qué tipo de relación tienes contigo mismo?  A partir de uno mismo podemos encontrar claves sobre el tipo de relaciones estamos construyendo; es decir, de cómo nos vinculamos co los demás. Todo esto nos coloca ya sea en relaciones de maltrato o en relaciones de buen trato.

“Si quieres erradicar la violencia en el mundo, comienza por dejar de maltratarte y de permitir malos tratos.”

Referencias:

“El buentrato como proyecto de vida”. Fina Sanz Ramón. Kairós 2016, Barcelona.

 

Las 8 claves para la gestión eficaz del cuidado de uno mismo en emergencias y desastres.

A continuación, presentamos consejos psicológicos para la gestión exitosa del cuidado de uno mismo en emergencias y desastres.  El texto es de Claudia Sánchez Musi, Coordinadora de  Iniciativa CADENA en Los Cabos, psicóloga clínicia y psicoterapeuta especializada en Psicología de Emergencias y Desastres.    

La importancia de contenerte y cuidarte

La mayor parte de la gente cree que es buena apoyando y acompañando a sus amigos, y familia, pero ¿por qué somos tan malos a la hora de estar ahí para nosotros mismos?

Muchas veces no podemos hacer nada para que el otro no sienta dolor, para rescatarlo. No podemos cambiar lo que sienten. Lo que podemos hacer es acompañar, estar presentes Cuando nos vemos en la necesidad de acompañar a alguien que sufre o está pasando por un fuerte dolor (ya sea físico o emocional) aprendemos también acerca de la importancia de contenernos a nosotros mismos.

¿Pero, qué es contenerse a sí mismo?

Contenernos tiene que ver con enfrentar nuestros errores sin juicio ni crítica. Implica mirarte desde el amor. Hacerte amigo de tus miedos. Contenerte te da la posibilidad de revisar tu dirección. Sabiendo qué o quién es el conductor de tu vida; para ajustar el curso, cuando lo necesites.

¿Qué necesitas desarrollar para cuidarte a ti mismo de manera efectiva?

  1. Auto-observación

Me conecto con mi interior y con mi cuerpo – me escucho – me respeto – atiendo mis necesidades.

  1. Apertura

Reconocer mi Misión. Todos venimos con ciertos dones y talentos aquellos a través de los cuales servimos con amor al mundo. Cuando nos abrimos a aceptar nuestra misión, a darnos  a través de estos dones, es importante también observar los desafíos que vienen implícitos. En el campo humanitario, el don más grande que es darse al otro, pero puede transformarse en una situación negativa si no te das a ti mismo.

  1. Sintonización emocional

Registrar las situaciones que vivo como conflictivas, reconocerlas y expresarlas de forma sana.

  1. Conocer mis mecanismos de defensa

Trabajar con la excesiva racionalización y negación. Reconocer lo que siento y expresarlo.

  1. Actitud preventiva

Pedir ayuda cuando la situación me rebasa. Todos necesitamos ayuda. Aceptarlo nos abre al flujo de la prosperidad porque nos recuerda que no solo estamos aquí para dar. Es vital saber reconocer cuándo necesito ayuda física y emocionalmente.

  1. Auto liderazgo

Salir de la postura “víctima, sacrificio, rescatador” y estar dispuestos a elaborar un plan para modificar las situaciones para atender tus necesidades y cuidarte.

  1. Fortalecimiento del amor a uno mismo vs narcisismo

Aprender a diferenciar el amor a uno mismo del narcisismo. Darse cuenta que creerse un héroe no es lo mismo que realmente amarse. El amor a uno mismo incluye la aceptación de nuestros errores y áreas vulnerables.

  1. Humildad

Me reconozco humano, vulnerable y con necesidades. Por lo tanto, me hago responsable de mí mismo y de satisfacer esas necesidades. Es normal que en el ámbito humanitario la emergencia nos rebase, tener humildad para aceptarlo no nos hace chicos, ¡nos hace grandes!

 

Cómo ser de ayuda en una forma que empodere.

El campo de acción de la labor humanitaria se encuentra lleno de riesgos. A continuación, presentamos consejos psicológicos para la gestión exitosa del apoyo humanitario.  El texto es de Claudia Sánchez Musi, Coordinadora de CADENA Los Cabos, psicóloga clínicia y psicoterapeuta especializada en Psicología de Emergencias y Desastres.   Claudia participa en conferencias brindando capacitación a los cuerpos de intervención y facilitando grupos de contención. Actualmente es Coordinadora de CADENA Los Cabos:

Cuando haces algo bueno para otras personas, ofreces tu ayuda, tu servicio, tu soporte, lo que verdaderamente importa son tus intenciones, el deseo verdadero de estar ahí para el otro.  Estas intenciones son buenas, pero hay que ser honestos con nosotros mismos antes de ofrecer ayuda y preguntarnos desde dónde lo hacemos. ¿Lo hacemos, olvidándonos por un momento acerca de nuestras preocupaciones? ¿O, surge ese deseo de una necesidad de nutrir al super-héroe que llevamos dentro?

Las buenas intenciones siempre son apreciadas, pero son más apreciadas la acciones que verdaderamente nos conducen a ayudar a alguien. Dichas acciones deben ser analizadas para que sean efectivas; el reconocimiento de nuestro esfuerzo viene cuando ayudamos a alguien y le hacemos sonreír esa alegría resuena en nuestro corazón. Ésa es nuestra recompensa.

A continuación te comparto algunos puntos para ser de ayuda de forma que les regreses a las personas su dignidad y su poder.

  1. No sientas lástima

La empatía es un estado natural del alma que surge de la compasión hacia todos los seres vivos. Cuando alguien sufre, podemos ponernos por un momento en sus zapatos para comprender el dolor por el cual está atravesando.

Pero, en ocasiones confundimos la empatía y la compasión con la lástima. La compasión es una forma de empatía y afecto cuyo deseo es el alivio del sufrimiento de alguien, y al mismo tiempo es el coraje de descender a la realidad de nuestra experiencia humana, desde lo más profundo del alma, en amor y aceptación.

La lástima es el estado de observar con tristeza a quién padece, pero reduciéndolo a una condena.  Al decir “pobrecito” lo único que estás haciendo es socavar la dignidad humana, retirándole el poder a la persona y dejando de observar las posibilidades que si tiene.

La compasión implica acción, es un sentimiento activo que mueve a llevar a cabo un acto de ayuda para mitigar el dolor ajeno. En cambio, la lástima es un sentimiento pasivo. La compasión se fundamenta en la igualdad; la lástima, en la superioridad.

  1. Mantén la Calma

En la interacción con la persona que pasa por el dolor, desesperación, ansiedad o angustia extrema es común que te veas afectado por esos sentimientos y reacciones de manera opuesta a la ayuda que está necesitando–es decir, sumando tu estrés, ansiedad, miedo o angustia. Observa continuamente cómo te sientes y ayúdate con tu respiración a mantener la calma y la presencia consciente para esa persona.

  1. Mantén al otro enfocado

Es común que el dolor extremo, el estrés y la preocupación segmenten a la persona que deseas ayudar. A veces es tanto el dolor que no logramos ver con claridad los pasos a seguir, deseando con una angustia avasalladora resolver muchos problemas a la vez. Ayúdale a la persona a mantenerse enfocada en el aquí y el ahora resolviendo un tema a la vez. Desde lo más práctico y básico, un día a la vez.

  1. Mantén límites saludables

Muchas veces nos cargamos problemas ajenos intentando salvar al mundo y resolver todo porque en un nivel muy primario del inconsciente habita cierta culpa. “Culpa por la desgracia del otro” “Culpa por estar bien cuando otros están mal” etc. La culpa nos lleva a movilizar una cantidad de energía absurda y extenuante en donde termínanos nosotros peor de lo que está el otro.  Ayudar, hermanarte, solidarizarte, acompañar y sostener a otro te provee de crecimiento emocional te ayuda a ser más fuerte y mejor ser humano, siempre y cuando no dejes tu pellejo en ello. De una forma consciente, responsable de ti y del otro.

  1. Ayuda Amablemente

Recibir ayuda no siempre es fácil, nos recuerda que estamos atravesando una situación vulnerable y la vulnerabilidad nos aterra porque pensamos que siempre debemos estar fuertes. En estos casos recuerda que, al ofrecer tu ayuda, debe de ser de una forma amable, y al mismo tiempo presente. Acallando al ego. Observando la necesidad del otro. Si necesita expresarse, permite que suceda. A veces la gente solo necesita ser escuchada y acompañada. No siempre necesitas resolver el problema de inmediato.

  1. Reconoce cuando ayudar

Muchas veces nos forzamos a ayudar cuando las situaciones no se dan o bien cuando nosotros mismos no podemos hacerlo o no tenemos la forma de contribuir a la ayuda. Se verdaderamente honesto contigo mismo y escucha tu verdad. Ayuda hasta donde puedes ayudar y quédate en paz, sin culpa. Acepta tus limitaciones al ayudar a otras personas.

  1. Acepta las limitaciones de la persona afectada como reales

Si estas intentando ayudar a alguien que no puede caminar ¿No le vas a pedir que corra verdad? Debemos ser realistas y observar con detenimiento las limitaciones ajenas para entonces ser reales y poder mirar también las posibilidades con las que SI cuenta la persona para salir adelante.

  1. Acepta el derecho de toda persona de tener sus propios sentimientos

Lidiar con nuestros sentimientos no es algo fácil, no estamos educados para ello. Y si lidiar con nuestros propios sentimientos es difícil también lo es con los sentimientos ajenos. Si yo no soy capaz de permitirme sentir el dolor profundo tampoco seré capaz de permitirle al otro vivir y expresar sus propios sentimientos sin hacer algo para que el otro deje de sentir.  A veces queremos acallar el enojo, la tristeza etc. Los sentimientos de los demás porque NO SABEMOS QUE HACER con ellos. Si verdaderamente quieres ayudar respeta los sentimientos de la persona tal y como son y no los minimices.  Quizá solo tengas que acompañar en silencio y con amor los sentimientos del otro.

  1. Olvida a tu super héroe interno

Si quieres ser verdaderamente una ayuda para las personas debes olvidar al super-héroe que habita en ti. Poner los pies en la tierra y recordar que se trata únicamente de la otra persona y no de ti. Mantente enfocado en resolver estos aspectos internos. Esto significa que en ocasiones habrá que tomar la iniciativa. Pero en otras ocasiones significa también abstenerte de tomar una acción. A veces tendrás simplemente que escuchar y a veces ensuciarte las manos para hacer el trabajo duro.

En ambos casos mantén tu ego en silencio y recuerda que en la humildad habita la verdad.

Si aprendes a ayudar de forma efectiva no solo contribuirás a elevar el nivel de vida y consciencia de la gente, también los estarás empoderando Y siempre, tus buenas intenciones serán apreciadas.

  1. Mantener al ego en silencio

El tema del ego tiene muchas vertientes, pero es importante tener claridad de como este se manifiesta. Puede ser que el ego te haga ver cosas que no son reales o te lleve a sentir poderes que no tienes, pero en ocasiones también hace lo contrario: BOICOTEAR LA ACCIÓN para crear un mundo mejor diciéndote que de nada sirve lo que haces, o que no vale la pena. El ego te hace dejar de ver tus capacidades reales para hacer cambios verdaderos.

Me despido invitándote a poner tu corazón en servicio a la vida. Que reconozcas que siempre existe la posibilidad de ofrecer ayuda de forma desinteresada, que la ayuda surge desde pequeños actos hasta grandes cambios. Esto depende de tu misión y de las posibilidades que cada quién tenga. Jamás menosprecies tu capacidad para brindarte a los demás en servicio porque hay algo que tú, y solo tú podrás hacer por la gente llegue a ti. Recordando siempre que la mejor forma de ayudar es regresándole al otro su dignidad humana y su capacidad de resiliencia.

Claudia Sánchez Musi

 

 

Gran final de Iniciativa CADENA

Desde noviembre del año pasado Martín Vaizer, Alan Alaluf y Yair Elkyam estudiantes del Instituto Hebreo Dr. Chaim Weitzman, de Chile, estuvieron pensando en incendios. Recientemente se había desatado uno en Santa Olga, en el sur de Chile: el humo era tan denso que no dejaba respirar por más de 2 minutos.

Por eso, crearon  “Convallis 02”, una máscara de gas generada con materiales caseros, económicos y reciclables, la cual filtra el humo del aire en caso de incendio.

Este 27 de mayo,  Martín, Alan y YAir se unieron a otros estudiantes de México, Miami, Colombia, Pensilvania, Venezuela y Houston para la gran final de Iniciativa CADENA, un concurso de ideas en donde niños y niñas de secundaria proponen una idea para prevenir o responder de una mejor manera ante un desastre natural. 7 equipos de 5 ciudades compitieron en la Ciudad de México para determinar cuál era el proyecto con mayor impacto social.

El jurado estuvo compuesto por: Carlos Valdez, ingeniero geofísico UNAM, ex-Jefe del Sistema Sismológico Internacional, Presidente del CONAPRED; Mir Bahid Sivae, Cofundador de Global Mission, Associado de Caltech Assiociates; Monica Kibrit y Lucia Enciso Palafox. Cada uno de ellos visitó los stand concursantes, como el de el equipo Ecosella, de Mexico: un sellador sustentable desarrollado porNicole Benussen, Israel Bejar, Emily Palomo, estudiantes de la comunidad Sefaradi, para ayudar a las comunidades pobres de México que están expuestas a huracanes.

En el evento hubo una presentación del Go Team, el equipo de rescate de CADENA conformado de 60 personas. Estos hicieron dos tipos de ejercicio: un rescate vertical a un edifico o colapsado y otro con penetracion a la estructura. También estuvo presente Sicaru, una propuesta para vender chamarras bordadas por mujeres de Juchitan afectadas por el sismo; y un sand que vendía café para sustentar el project TEN, la aldea de Oaxaca

Finalmente llegó el momento esperados por todos: la premiacion internacional. El jurado dio un reconocimiento y mención honorífica a Quake Savor, de Miami; un sistema con medición de signos vitales para alertar a rescatistas en caso de terremoto.

El tercer lugar fue para  Ladrillo Fénix, un ladrillo hecho a partir del cascajo (ladrillo y piedras quebradas), con la intención de reutilizar este material que resulta de los residuos de otros materiales de construcción.
El segundo lugar fue  para Seguridad en tus Manos, de Venezuela. La propuesta consiste en estampar bolsas de supermercado con las medidas de seguridad y teléfonos de emergencia informando qué hacer en caso de que se presente un evento sísmico.
Y el primer lugar se lo llevó Rebeca Korman, Mijal Akerman y Michael Rosental del Colegio Colombo Hebreo por Vital Desk.  Un escritorio que en situaciones de emergencia se transforma rápidamente adoptando la forma de un triángulo de la vida para que las personas se puedan proteger durante un sismo. Este escritorio, fabricado con envases de Tetra Pack, tiene una alta resistencia y un bajo costo, lo que facilita su implementación en zonas de alta vulnerabilidad.
¡Muchas felicidades a todos!
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